antes de pegar ese documento en chat gpt lee esto

Tu empresa usa ChatGPT con datos de clientes?

“Resume este contrato”. “Revisa esta nómina”. “Contesta esta reclamación”. “Ordena los datos de este cliente”. La inteligencia artificial generativa puede ahorrar horas de trabajo, pero copiar y pegar información en una herramienta externa no es un gesto neutro desde el punto de vista de la protección de datos.

Un prompt puede incluir nombres, DNI, direcciones, teléfonos, matrículas, información laboral, datos económicos o incluso categorías especialmente protegidas. Y aunque elimines el nombre, otros datos del documento podrían permitir identificar a la persona.

El problema no es usar IA: es usarla sin saber qué datos estás compartiendo

La AEPD ha advertido en 2026 de este nuevo perímetro de riesgo: la caja de texto de una IA puede convertirse en una puerta de entrada para datos personales, secretos empresariales, contratos o información confidencial.

Antes de incorporar una herramienta de IA en el trabajo diario, una empresa debería saber qué solución está utilizando, con qué tipo de cuenta, para qué finalidad, qué información se introduce, cómo trata el proveedor esos datos, qué medidas contractuales existen y durante cuánto tiempo puede conservarse la información.

Una cuenta personal no es una política de IA

El riesgo aumenta cuando cada trabajador utiliza por su cuenta una herramienta distinta, inicia sesión con un correo personal y copia documentos reales sin que la empresa haya definido ninguna norma. Tener una herramienta disponible no significa que cualquier uso sea adecuado.

Un buen punto de partida es clasificar la información. Para generar ideas, mejorar un texto genérico o resumir contenido que no contiene información sensible, el escenario es muy distinto al de subir una nómina, una baja médica, un expediente disciplinario o una base de datos de clientes.

Regla sencilla: antes de pegar un documento real en una IA, pregúntate si contiene información de una persona identificada o identificable, datos confidenciales o información que no enviarías alegremente a un proveedor externo.

La solución tampoco consiste necesariamente en prohibir toda la IA. Una empresa puede definir herramientas autorizadas, limitar qué datos se introducen, revisar contratos y configuraciones, formar al equipo y establecer usos permitidos y prohibidos.

En Asesoría Yaura ayudamos a empresas a adaptar sus procesos de protección de datos. Si tu equipo ya utiliza ChatGPT u otras herramientas de IA, este es un buen momento para revisar cómo lo está haciendo y establecer unas reglas antes de que aparezca una incidencia.

Preguntas frecuentes

¿Puedo usar ChatGPT para trabajar? El uso empresarial de IA no está prohibido de forma general, pero debe analizarse qué datos se tratan, para qué finalidad y con qué garantías.

¿Quitar el nombre de un documento lo convierte en anónimo? No siempre. La combinación de cargo, fechas, ubicación, hechos u otros datos puede seguir permitiendo identificar a una persona.

¿La empresa debería tener normas internas sobre IA? Es muy recomendable definir herramientas autorizadas, tipos de información que pueden utilizarse y controles mínimos, especialmente si la IA ya forma parte del trabajo diario.

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.